sábado, 1 de agosto de 2015


 


     Características de la amistad sincera




Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, Que me fuiste muy dulce.
Más maravilloso me fue tu amor Que el amor de las mujeres. 2Sa 1:23, 26.

La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia.
 Nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes entre ellas.
Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse, duran hasta la muerte y otras que tardan años en hacerlo. 

Lo que demanda Jesús de todos los que somos sus seguidores, no es una arbitrariedad ni menos una injusticia o capricho. Jesús no requiere ningún sacrificio para sí, sino para nuestro desarrollo y para traer el reino de Dios entre los hombres. Los más felices no son los egoístas, sino aquellos que se olvidan de sí mismos; no los ambiciosos, sino los piadosos de corazón; no los avaros, sino los generosos; no los que poseen más, si no los que aman más. Aquí se provee un increíble medio para amistar a los hombres unos con otros, clases con clases y naciones con naciones, sobre bases sanas de amistad sincera y amor mutuo. Fuente: Exp. Bíbl.





Hay 3 características de esa amistad sincera.



I.    Se basa la amistad en un compromiso con Dios y no sólo entre ellos.


La palabra compromiso es el Convenio por el cual los litigantes confían a un tercero la solución de sus diferencias.
En este caso ambas personas mantienen su relación de amigos y entre ellos lo primero es Dios y su vida se centra en servir a Jehová.
El proverbista salomón escribió: El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado. Pr 13:20
y en el libro de salmos: Compañero soy yo de todos los que te temen
Y guardan tus mandamientos. Sal 119:63. 
De antemano se establece que debemos buscar amigos sabios y que teman a Jehová para que así aprendamos juntos y toda palabra de parte de nosotros conste delante de Jehová como verdadera y sincera.


II.    No permite que nada se interponga; solo los asuntos de Jehová.


Cuando la amistad es sólida y se basa en los principios que Dios establece para vivir bajo su cuidado,
las personas involucradas en esa amistad no permiten que nada sea de tropiezo, solo si es edificante se permitirá, porque lo que de verdad edifica y enseña proviene de Dios. Tal es el caso de David y Jonatán que al verse se hicieron amigos inmediatamente, la amistad siguió creciendo y se puso a prueba cuando Saúl intento matar a David,  que siendo hijo del rey no permitió que le matase injustamente: 1Sa 19:4 Y Jonatán habló bien de David a Saúl su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo;   y también le ayudo a escapar leamos en 1Sa 20:12 – 17.
Ellos no dejaron que nada ni sus seres queridos malograran esa amistad porque estaba sólida y en ellos reinaba Jehová en su corazón.

III.    Puede permanecer hasta el final.


La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida y así como dice la definición que hay amistades que nacen  a los pocos minutos de relacionarse y duran hasta la muerte,  así fue la amistad de ellos, luego de que David mato a Goliat (1sa 17:58;  18:1) Saúl fue a verlo porque no sabía quién era,  ellos se vieron y ahí nació ese lazo tan fuerte como para decir: “Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres”
y tan sincera fue su amistad que a David le dolió en su alma enterarse de la muerte de su amigo sin verlo con vida una última vez. 


Tal vez alguien conocido por nosotros muera y le decíamos amigo, pero si su muerte no nos arranca las lágrimas,  no fue nuestro amigo, solo fue un conocido.












No hay comentarios.:

Publicar un comentario